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Materiales de trabajo

Nuevos cambios institucionales en las ONG

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Conceptos claves
Tema central

Taller de trabajo
Glosario
Ovalo analítico
Bibliografía

 

EFECTO MARIPOSA EN LAS ORGANIZACIONES

¿Cuál ha sido el factor de nuestra contribución a la evolución y al mundo? ¿Por qué con tantos medios de información, la comunicación humana en la sociedad y en las instituciones o empresas, es tan escasa y estéril? ¿ Por qué una organización o un grupo con propuestas sensatas, acaba creando algo que no es aceptable para ninguno? ¿Por qué la unión entre personas con la finalidad de ayudar y ayudarse mutuamente, termina casi siempre con enfrentamientos?

La lista de preguntas es interminable y diagnosticar síntomas es tarea poco importante para este ejercicio; suficiente es recordar que por ser seres inteligentes, fraccionamos el mundo y nuestra vida para manipular; es decir, no nos adaptamos al entorno o institución.

Cambiamos personas, instituciones o empresas, para manipularlas a nuestros intereses particulares; consolidando una sociedad fragmentada, desarticulada e incoherente que nos impide ver y trabajar con la totalidad. El cambio de un presidente significa que la sociedad, institución o empresa se adapte a él. Sucede lo mismo en el proceso educativo, donde los estudiantes se adaptan a los profesores, cuando debe ser todo lo contrario.

Para mejorar la vida y las instituciones se necesita hacer el esfuerzo necesario para no ser fragmentados, es decir dejar de ser manipuladores para hacer parte de las soluciones y no de las justificaciones, en un mundo que sabe todo lo que se necesita saber, pero comprende muy poco o casi nada.

En el cosmos fraccionado hay problemas, en el mundo del comprender hay transformaciones. Hay personas que hacen ciencia, otros son los científicos; unos estudian administración, otros son administradores íntegros y efectivos; miles estudian educación hasta postgrado, otros son los educadores con visión de maestros. Esa es la profunda diferencia entre el saber hacer y el comprender.

No hay nada malo en hacer ciencia, administración y educación ; lo nocivo es quedarse en el hacer, sin nunca llegar a ser. Ingresar a la vitalidad de la incertidumbre significa tener una actitud dúctil sobre el poder y el liderazgo para comprender que las personas, cada día son más escépticas a las modas pasajeras, aprecian las diferencias básicas entre cumplimiento y compromiso, asimilan que los esfuerzos de éxito para lograr cambios profundos en la vida y en las organizaciones no requieren tanto del compromiso sino del sustento denominado Cumplimiento; Naturalmente con la comprensiva distinción entre tener visiones y dar órdenes.

Tradicionalmente el líder es sinónimo de ubicación en la jerarquía institucional. Cuando se pregunta qué opina de los líderes, se piensa en los altos directivos. En esta reflexión, liderazgo es el talento de una sociedad que da sentido y forma al presente lo mismo que al futuro con tensión creativa, convicción reflexiva llena de energía, generada por la comunidad de visión clara y actitud coherente, con trabajo en red para sostener los procesos de cambio.

El secreto del cambio, es que sea profundo. No se puede imponer porque sólo se logra con valores y un valor, sólo es valor cuando se integra a la vida libremente; es decir, no necesita hacer ningún esfuerzo para vivirlo.

A partir de la evolución de la teoría del caos , el origen de los problemas y la luz de las soluciones está en la manera de cómo pensamos, expresada en la actitud . Si no se cambia, cualquier teoría, esfuerzo, estrategia, programa, proyecto o acción, acaba por ser totalmente improductivo y es germen de mayores enfermedades. Sí no cambiamos nuestra manera de pensar, sentir y actuar por principio y no por circunstancias, todo esfuerzo de transformación queda reducido a menos de nada.

Ningún mejoramiento es cabal, sí los actores no comprenden por qué un sistema opone resistencia. Todos vivimos en el seno de muchas organizaciones. Somos participes de las contradicciones que en ellas y entre ellas se generan. Hemos pasado por la frustración emergente de pretender soluciones estables y globales para los conflictos.

Se ha reconocido la necesidad de priorizar ciertos objetivos, de negar ciertas contradicciones a los afectos de resolver una situación y por eso se han roto esquemas para destruir la complejidad y poder operar.

"Ser organizacional" quiere decir abordar todos los temas de la experiencia y los afectos que hacen parte del trabajo para obtener el cambio, entonces ¿Qué mejor punto de partida para el aprendizaje?.

Todo este complejo proceso de formación y amenazas en las organizaciones impiden la dinámica y los resultados esperados, necesitamos un cambio profundo para adoptar retos y desafíos que nos permitan avanzar hacia el conocimiento, desarrollando reflexiones, comunicación para la acción y la investigación.

La comunicación es uno de los puntos mas importantes para trabajar dentro la organización, por medio de esta podemos abordar la información y hacerla general para todas las personas que conforman el equipo de trabajo y así ser todos forjadores para el cambio.

Uno de las mejores formas de manejar todo tipo de información en una organización es utilizando un pensamiento sistémico que desarrolle una comprensión necesaria de la dinámica del crecimiento, es decir, que toda la información que se maneje sea analizada para construir conocimiento dentro de la misma organización y de esta forma fortalecer a la organización con los cambios que interesan profunda y existencialmente.

Cuántas veces nos indisponemos por no lograr un propósito, en lugar de concentrar la energía y darle paso a la curiosidad de saber qué puede surgir porque no resultó lo previsto, o qué hacer, lo que nunca podría hacer, sí se hubiera realizado lo planeado.

La Invitación se extiende a comprometernos con el cambio para orientar su energía a entender los procesos o causas que entorpecen las transformaciones. Atenderlos oportuna, adecuada y suficientemente, significa saber por qué la gente quiere laborar más, en lugar de aprehender a trabajar mejor y cómo vulnerar el símbolo cultural del líder guía.

El caos propone un modo diferente de considerar el desorden en la vida y las instituciones, a partir del desorden sin sentido, hasta convertirlo en fuente de creatividad, libertad y autoorganización. Es una disciplina dedicada a la complejidad del mundo y sus procesos creadores e innovadores.

La ciencia ha cambiado muy rápidamente. La física manejaba leyes deterministas e ignoraba las contingencias , luego pactó con el azar, al definir el concepto de probabilidad. El caos da un gran salto al reconocer el derecho de la naturaleza a su ración de contingencia, para trasformar un sistema o institución, hacia estados totalmente imprevisibles y ser protagonista del presente que decide el futuro.

En ciencia lo básico es tener una idea nueva, luego encontrarle trascendencia y por fin llega a lo más importante y complejo: Convencer a los demás. Lo tradicional es convencer con el poder de la especulación. Han surgido muchas teorías para comprender la complejidad del mundo, pero ninguna ha llegado tan lejos como el caos, con la ilusión que una mínima variación de las condiciones puede decidir dramáticamente el futuro del sistema, en cualquier organización o institución y cambiar.

Todos hemos vivido situaciones donde nos descontrolamos y nos encaminamos al caos, a pesar de aborrecerlo y evitarlo. Conviene hacer la pregunta: ¿Qué es el caos? En términos científicos el "caos" se refiere a una interconexión subyacente que se manifiesta en acontecimientos aparentemente aleatorios. La ciencia del caos se centra en modelos ocultos, en los matices, en la sensibilidad de las cosas y en las reglas sobre cómo lo impredecible conduce a lo nuevo. Se trata de un intento por comprender los movimientos que crean las tormentas, las riadas, los huracanes , los acantilados, los litorales escarpados y los modelos complejos de todo tipo, desde los deltas de los ríos hasta el sistema nervioso o los vasos sanguíneos de nuestro cuerpo.

El caos es muerte y nacimiento, destrucción y creación. La turbulencia del agua en un arroyo, es una buena metáfora de nosotros mismos. Todos somos la misma persona de hace años y también una nueva persona; pero aún podemos ir más allá. Vivimos entre movimientos que afectan a los demás y los demás nos afectan a nosotros, creando un caos imprevisible en todos los niveles.

La sencillez del caos no la contempla otras teorías. La evolución nos enseña que somos animales en permanente evolución. La ciencia y la tecnología, son medicamentos culturales; tomados en dosis adecuadas, oportunas y dentro del contexto propicio son benéficos. Tomados sin ningún control, nos perjudican.

La metáfora del caos señala, cómo lo pequeño e insignificante puede terminar siendo las cosas o la conducta en sí misma. La sutileza o el mito, nos abre dimensiones creativas; además de hacer más integra, coherente, profunda y armoniosa nuestra vida y la de las instituciones. Un ejemplo es un río en tiempo de verano y en tiempo de invierno, donde el resultado es la turbulencia y la incertidumbre.

¿ Cuál es la naturaleza de la creatividad, cómo romper el mito que la creatividad es de unos pocos o de profesiones específicas? Para el ser humano, la creatividad significa ir mas allá de lo que conocemos, detectar la verdad de las cosas, es allí donde aparece el caos. Todos nosotros estamos condicionados necesariamente por la sociedad, nuestros condicionamientos muestran con aparente certeza, lo que parece ser un cuadro completo, o un mapa, de lo que conforma la realidad y de cómo se supone que hemos de actuar en ella. Estamos entrenados para aceptar esa realidad y movernos dentro de ella desde que nacemos.

La verdad y el caos están unidos, vivir con dudas creativas significa entrar en el caos para descubrir que la verdad no se puede medir con palabras.

Una pregunta crucial es saber y comprender: ¿Qué se quiere decir cuando se habla de la verdad? No es un punto fijo, no es estática, no puede ser medida por palabras, no es un concepto o texto, no hay un camino, no sólo se puede llegar a través de la investigación, la técnica, la disciplina o la lógica; no es algo que se pueda estar en acuerdo o desacuerdo, que guste o no guste. La verdad es algo que se vive en el momento y expresa nuestra vinculación individual con el todo.


La entrada a la verdad, es la inmersión en la duda y la incertidumbre, donde el modo de ampliar los grados de libertad, anima a generar la autoorganización. Afrontar la muerte de un ser querido, es una verdadera experiencia que nos depara un sentido de verdad profundo, más allá de las palabras, pero nos abre un nuevo camino en la vida. Sólo abandonando las estructuras comúnmente reconocidas, las rutinas y la rigidez de los paradigmas, es posible la autoreorganización creativa.

Las personas proactivas poseen una actitud diferente del error, las oportunidades, los fracasos y puede crear un punto de bifurcación; es decir, un momento de verdad, que amplia la autoorganización de la vida y del trabajo, por ser semilla tanto de la creatividad como del cambio con progreso.

Cuando en el proceso creativo la autoconciencia desaparece y la actividad lo absorbe plenamente, se le denomina flujo abierto y un vórtice es una actividad individual diferenciada y sin embargo inseparable de la causa que la ha creado. El vórtice sugiere la paradoja de que lo individual es al mismo tiempo lo colectivo con visión de totalidad.

El caos creativo se refiere a nosotros mismos. Son los pequeños o grandes momentos de empatía y transformación con los que entramos en contacto con nuestra autentica experiencia individual y por lo tanto con lo universal de la verdad.

Parece que cuando hay una enorme incertidumbre, más se produce la apreciación creativa de la vida. Cada mañana tenemos la oportunidad de mostrarnos abiertos a la creatividad del caos, a la posibilidad de crear nuestras vidas de nuevo, ser más proactivos con eticidad y afectividad en las instituciones, donde no sólo trabajamos, sino trasformamos el mundo. El agua se abre camino con los materiales disponibles (las rocas - los árboles y la tierra) para crear y recrear su modelo. Para los humanos, significa crear o hallar con el material de nuestras propias vidas, el camino auténtico para ser creativos.

La intuición científica del efecto mariposa se produjo a raíz de los trabajos del meteorólogo Edward Lorenz, al experimentar un modelo simple de predicción atmosférica con tres tipos de datos: la velocidad del viento, la presión del aire y la temperatura, una vez hecho su descubrimiento, los científicos comenzaron a ver "efectos mariposa", no lineales por todos los lados y los sistemas complejos: el rumor que causa una caída en la bolsa, la acumulación de agravios que dan pie a un motín carcelario. Cualquiera de esos rizos de mariposas internos puede ser amplificado a través de la retroalimentación hasta que se acabe toda la situación.

La teoría del caos nos enseña que la mayoría de los sistemas autoorganizados están ligados a innumerables mariposas de muchas variedades sutiles y de infinitos colores. Tanto en la naturaleza como en la sociedad y en nuestras vidas cotidianas el caos gobierna a través del efecto mariposa.

El caos gobierna a través del efecto mariposa con el poder de la impotencia, como la expresión del ser humano de impactar a los demás y sentirse en contacto con ellos. En las comunidades, organizaciones e instituciones, se hace cada vez más difícil que una persona se sienta significativamente unida a los demás y pueda influir proactivamente; principalmente en las organizaciones donde existe gran desequilibrio entre quienes tienen el poder y los que no lo tienen. A menudo sucede que personas inseguras, incapaces, sin juego limpio, sin habilidades para crear y desarrollar ambientes de cooperación para sumar saberes y dar resultados positivos, son en no pocos casos, precisamente las que más buscan el poder y la concentración del control.

Hay líderes a los que se les escucha con mayor deferencia cuando hablan, pero no tienen autoridad formal. De ahí que sólo persisten en persuadir y nunca dan órdenes. En sí mismo el poder no es negativo, pero las organizaciones modernas y algunas instituciones, no son tan perpiscases en asegurarse de que el poder no domine las relaciones dentro de la familia, comunidad u organización de la que hacemos parte.

En nuestra sociedad, el poder ha adquirido una dinámica y actitud para sobrevivir o para impresionar a los demás. Se concentra en el control y en la imposición.

La obsesión del poder nos sigue rodeando hoy: El poder del dinero, de los ordenadores institucionales, del político, de las armas y de los medios nos hacen creer que sólo sí tenemos suficiente poder, somos libres para ser y hacer lo que se necesita, conviene o quiere la institución. Suponer que sí tenemos el poder formal, estamos mas seguros y sí no lo tenemos es un error actuar o cuestionar por hacer o dejar de hacer, al no tener el poder para decidir, pero sí la responsabilidad de hacer cada vez mejor la misión encomendada.

¿Cómo actuar con quienes ostentan el poder y el control con opulencia? La respuesta más usual es: Intente conseguir algo de ese poder. La teoría del caos nos sugiere otra manera: Los sistemas complejos y caóticos de la sociedad no pueden predecirse o controlarse de forma exclusiva como tampoco pueden ceder los sistemas rígidos. ¿Qué ocurriría sí actuamos a través de la mirada de pequeños vórtices retroalimentadores?.

El caos nos dice que cada uno de nosotros tiene una enorme pero no conocida influencia. Nos propone que aunque no poseemos el poder del controlador en un sentido tradicional, todos poseemos el efecto mariposa de la influencia sutil en beneficio de la sociedad, las personas, las organizaciones y las instituciones.

En un ensayo de indiscutible importancia en Europa Oriental, el escritor checo Vaclav Havel desafió la respuesta tradicional de luchar contra el poder con el poder, al proponer una acción totalmente distinta, a la que llamo el "poder de los impotentes". En términos de acción humana es el efecto mariposa o teoría del caos.

Havel comprobó en poderosas organizaciones y sistemas del mundo, que el poder no se mantiene con las formas tradicionales del liderazgo jerárquico o por quienes actúan siguiendo lo que él denominó el automatismo

En términos del caos, los sistemas que funcionan con la convivencia - concepción tradicional - y el automatismo no son sistemas creativos abiertos porque crean un sistema obsesivo y repetitivo que se aísla del contexto, porque una gran parte de su energía está dedicada a la resistencia del cambio interno y a perpetuar mecánicamente los modelos de conducta.

Para superar los sistemas rígidos y cerrados, todos debemos ceder un poco o a veces mucho de nuestra individualidad para que los que lleguen a la cumbre no sean los que usan frases vacías, formulas sin contenido, engrosados y cohesionados por la convivencia. El tratar los sistemas cerrados como si no tuvieran que ver nada con nosotros, es estar ciegos a la verdad; nuestra influencia es enorme y mejor si se orienta de modo positivo hacia un medio y un contexto más proactivo, íntegro, ético, abierto y creativo.

Una comunidad es un tejido de araña con pequeñas cosas aparentemente sin importancia, quizás pequeñas cortesías, preocupándose por los demás, un saludo y todas aquellas cosas que la gente suele esperar. Una comunidad sana es un circulo que se mantiene unida por la confianza mutua, el respeto y la interdependencia.

El poder positivo del efecto mariposa, implica el reconocimiento de que cada persona es indivisible del todo y cada momento caótico del presente, es un espejo del caos del futuro. La autentica verdad esta arraigada a la atención que se brinde a la incertidumbre, a la duda y la paradoja.

Es difícil distinguir las influencias positivas de las negativas. Debemos ser cautos a la hora de enjuiciar, porque una impresión negativa puede convertirse en positiva. Hay un tiempo adecuado para ser crítico y otro para decidir. Cuando las aspiraciones exceden a las capacidades o superan las circunstancias, un acto autentico consiste en hacerlo saber amable, pero claramente, independiente del daño que pueda causar. Los amigos se hieren con verdades pero quien pierde el control, pierde las oportunidades.

¿Cuántas veces el jefe o directivo superior al pedir la evaluación de su proyecto o programa, se duda en calificarlo? Con mayor razón sí la solicitud se hace pública o en una reunión formal, por el dilema: Verdad frente a solidaridad. Puede provocar ira o decepción. Sin embargo aceptar con el silencio proyectos e ideas incoherentes, es perpetuar el autoengaño de funestas consecuencias para la organización, institución o para la propia vida.

La pedagogía basada en los principios del condicionamiento operante, sostiene que los castigos no son pertinentes y propone motivar con el sistema de recompensas, llamado "refuerzo positivo". Los directivos y docentes practican expresiones verbales, no verbales de autocontrol y motivación.

En síntesis son presionados a comportarse de modo mecánico, que no refleja en forma alguna la verdad de cada situación concreta. Estudiantes, funcionarios, clientes, captan rápidamente; terminan por despreciar docentes, jefes, asesores comerciales por actuar de esa manera. Otros se vuelven dependientes de los elogios. ¿En la vida social, educativa u organizacional conoce usted, casos similares?.

Cada uno de nosotros constituye un grado oculto de libertad por la inexpresada creatividad tanto por dentro como por fuera (en la teoría de caos dentro y fuera son términos relativos). Conviene una actitud nueva hacia el significado del poder y la influencia. El poder positivo del efecto mariposa, va de la mano con la necesidad de una humildad básica, nuestra libertad; donde el cambio no tanto radica en una acción individual, como en el modo de comprometerse con la creatividad auténtica. Es nada menos ni nada más que vivir en la verdad teniendo en cuenta el entorno.

¿Que tal si nos enfrentamos al automatismo y a la falta de sinceridad de lo que nos rodea, no con espíritu de confrontación que mide el poder contra poder; si no con la conciencia de comprometer la creatividad auténtica de la sociedad y de la institución donde estemos vinculados?.

Sí lo hacemos, ejerceremos nuestra sutil influencia para una organización, aunque quizás no lo veamos, ni tampoco sepamos cómo hemos contribuido a una nueva sociedad u organización, a la formación de un ciudadano profesional para sistemas abiertos con creatividad auténtica, individual y colectiva; que permita vivir la verdad de las ideas, expresar sentimientos y emociones, en las organizaciones.

Todos ganamos con una actitud más lúdica y benévola. La fuerza y el poder actúan con acciones de palanca mariposa en el momento crucial. La esencia de la actitud es la suavidad y la calma para hacer frente a los problemas y al cambio mismo.

La conciencia es un sistema abierto como el atmosférico, formada por los sentimientos, valores, principios, saberes, lenguaje y modos de actuación en todas nuestras interpretaciones diarias. Cada uno hace parte de la conciencia colectiva, donde el individuo o un pequeño grupo, puede influir profunda y sutilmente en los procesos del cambio que se da en las organizaciones.

En el caos, la organización es autoorganización, abierta, creativa y no lineal, no se participa por la competición del poder, porque toda actividad es colectiva y las personas son indivisibles del todo.

En los sistemas tradicionales, se dice que la mejor forma de organizar y relacionar es a través de la libre competencia. El caos nos permite apreciar que la biología está llena de coevaluación y cooperación, con mayor impacto significativo en la conformación de las cosas que la propia competencia.

La competencia es una idea reduccionista y limitada con la que no se puede apreciar la profunda creatividad que opera en la naturaleza. Hay organizaciones que viven la competencia en un contexto de cooperación, donde los acuerdos son para cooperar en los equipos y respetar unas reglas que hacen posible la competición; pero más que eso, contemplan, cómo se anima la dinámica del trabajo, donde existe y vive algo más que competir.

En el caos la competición y la cooperación están entretejidas en la acción de manera muy compleja, en un proceso creativo de constante desarrollo, donde la competencia, repentinamente se convierte en cooperación o viceversa, al comprobar cómo los elementos del sistema y sus relaciones están continuamente reuniéndose en la fractura del caos.

Actualmente, la mayoría de nosotros pasamos más horas en el trabajo que con nuestras familias y carecemos de tiempo para lo social, intelectual y el entrenamiento ejecutivo en la comunicación para la acción. Empleamos sesenta o setenta horas a la semana para el trabajo y el tiempo restante en recuperarnos del estrés.

La vida se desenvuelve alrededor del trabajo, cada día satisface menos y las instituciones se mecanizan más. Todas las organizaciones, hacen permanentes llamados a la creatividad, compromiso e innovación; pero esos llamados, se hacen en estructuras organizacionales jerárquicas, cerradas, competitivamente organizadas, linealmente planificadas y se ponen en guardia, para que las actividades creativas no se puedan autoorganizar dentro de ellas.

Se busca que en las organizacines se respete el alma del talento humano, consolidando sistémicamente una estructura poderosa, efectiva, ética, humanizada y nada destructiva.

Es una organización que se hace preguntas radicales acerca de sus productos, resultados, procesos o servicios. Asume el reto de aprender a trabajar con personas diferentes, no tiene temor de otorgar poder, comprueba que la colaboración y la cooperación son mejor que la competencia, demuestra como el todo es mayor que sus partes, trabaja con totalidades y no con fragmentos; causa de la manipulación, la sumisión y el freno tanto de la creatividad como de la vida auténtica.

El epicentro de las respuestas para nuestro presente y futuro personal e institucional, no esta en lo práctico ni en la viabilidad, sino en el modo como se ilumina la diferencia entre la visión competitiva fragmentada y la visión de los sistemas abiertos, con su inherente sentido de la responsabilidad y por éste camino formular la pregunta fundamental¿cuál es nuestra verdadera obligación para con la sociedad en su conjunto y para los miembros de una organización o institución, en particular?

El caos nos dice que para vivir de manera saludable y profunda, se necesita una percepción especial de la realidad, aceptar que la información ausente esencial, cuestiona todo el conocimiento, pero es la ventana abierta al todo, desde el seno de la incertidumbre, donde emerge las posibilidades y probabilidades de la vida y las organizaciones.

Por todo lo anterior, la solución no está en ninguna respuesta, se encuentra en el epicentro de las preguntas, en el abismo de la información ausente, en tener sentido de pertenencia por lo que se hace y pensar las organizaciones de manera distinta.

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