EL MOLINO No. 10
El saber de la organización
Cuando muchos de nosotros creíamos tener un método
de aprendizaje, ahora encontramos que hay que aprender a aprender
en grupo y aún más; debemos crear organizaciones
que aprendan, o buscar vincularse a ellas por su alta capacidad
competitiva.
Esto implica una transición del conocimiento personal
al conocimiento colectivo, compartido. Este recorrido va del
saber tácito, que es aquel que se adquiere a través
de la experiencia, de manera empírica. Al conocimiento
explícito que es el que se encuentra registrado en
teorías y libros, donde todos saben lo que yo sé
y viceversa.
Bajo la premisa de que no se puede conocer todo de todo,
y por todos, este nuevo enfoque de organizaciones que aprenden,
parte de un nuevo pensamiento para toda la organización:
el conocimiento también es un insumo, un insumo diferente.
Aunque
parezca extraño, no todas las organizaciones están
conscientes de que el conocimiento es parte del trabajo y
que es diferente del resto de las materias primas que se manejan.
El conocimiento como lo humano, está vivo, es independiente,
libre, virtual, soberano y en ocasiones también es
soberbio. Lo único en común con los demás
insumos es que igualmente es un recurso escaso.
Extrañamente, el conocimiento es un insumo pero a
la vez forma parte de la organización, está
en cada persona, no es producto de las máquinas, ni
está en los almacenes o en el inventario. Hacerlo productivo
no es cuestión solo de comprar equipos o programas
de computador. Requiere algo mucho más sofisticado
y complejo, demanda de un cambio cultural y de la voluntad
humana.
¿Cómo crear el conocimiento ? (si es
que puede surgir de la organización)
¿Cómo adquirirlo? (si debemos traerlo
de afuera)
¿Cómo hacer que llegue a todos y cada uno
de los integrantes de la organización?
Los otros aspectos se refieren a su utilización
-
¿Cuál es el tipo de conocimiento relevante
para la organización?
-
¿Cómo saber cuándo realmente una
organización aprende?
-
¿Cómo hacer para que el conocimiento no
se pierda cuando la gente se vaya?
Bajo este contexto, se ha pensado que una organización
que aprende es aquella que tiene la habilidad de crear, adquirir
y transferir conocimiento y modificar conductas con base en
ese aprendizaje.
De las actividades diarias cada directivo y operario obtiene
conocimientos, y de estos saca sus propias conclusiones. Con
base en estas, pasa del pensar al actuar. Esto es algo natural,
continuo, inevitable y espontáneo. En una organización
que aprende, este proceso es organizado, deliberado y proactivo,
fundamentalmente para:
-
Resolución sistemática de problemas.
Mediante decisiones objetivas, documentadas y apoyadas
en evidencias, preferentemente mediante el método
científico.
-
Experimentar con nuevos enfoques. Poner a prueba
el conocimiento existente, para expandir horizontes, buscar
nuevos y mejores conocimientos. Experimentar.
-
Aprender de la propia experiencia e historia pasada.
Revisar aciertos y errores, para evitar el éxito
improductivo: aquel que ocurre cuando algo sale bien y
nadie sabe porque.
-
Aprender de las prácticas modelo. Compararse
con los demás, mediante estudios de referencia.
-
Transferir el conocimiento rápida y eficientemente
a toda la organización. Desarrollando sistemas,
procesos, tecnología. Generando una nueva apertura
a la crítica, a aquello que falta por aprender
o por compartir.
Las organizaciones que aprenden pertenecen aquellas que construyen
conocimiento como un producto
importante, entienden que los continuos
mejoramientos requieren un compromiso de aprendizaje, de
aprender cómo aprender juntos, y también saben
que si ese aprendizaje no se puede medir no se podrá
mejorar.
Si las organizaciones son productos del aprendizaje, o si
el aprendizaje proviene de la organización, o ambos.
Lo cierto es que ninguno de los dos se daría sin la
voluntad de aprender y compartir el conocimiento en uno u
otro sentido, ese es el principal reto.
Hacia un Seguimiento del Aprendizaje.
Etapas
-
Cognoscitiva. Los miembros de la organización
tienen contacto con las nuevas ideas, expanden sus conocimientos
y comienzan a pensar diferente.
-
Conductual. Hay cambios de conducta, transmisión
de premisas y modelos de pensamiento.
-
Mejoramientos. Existencia de resultados medibles
y observables en mejoras, calidad y participación
en el mercado, otras ganancias y obtención de valores
tangibles.
Publicación realizada por el Proyecto DFID Colombia
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