Alianzas estratégicas para el cambio
Para competir hoy, una organización necesita ser global y flexible.
Debe enfrentarse a rivales nuevos, innovadores, que constantemente
vislumbran el horizonte en busca de nuevas ideas para capturarlas.
Por lo tanto, no hay más remedio que mantener una búsqueda
infatigable de nuevos productos, servicios y mercados.
Las alianzas estratégicas son acuerdos entre dos o
más organizaciones que tienen algo que intercambiar,
las cuales además de tener objetivos y metas en común,
cooperan para la realización de sus actividades, teniendo
en cuenta que cooperar es más que trabajar en equipo.
La confianza es la base de la cooperación, sobre todo
cuando está relacionada con una alianza estratégica,
ya que significa poner juntas a una amplia gama de actores
de diferentes culturas y con conocimientos muy diversos, para
después crear nuevas vías de entendimiento entre
ellos, que conduzcan a nuevas metas significativamente más
innovadoras y ambiciosas. Son relaciones en las que se pide
compartir riesgos y recompensas, pérdidas y ganancias,
objetivos y recursos, y representan un cambio crítico
de perspectiva. Las alianzas estratégicas son como
un juego completamente nuevo.
El establecimiento de una alianza estratégica no es
una misión imposible, no se trata de ganar o perder,
sino de un viaje, y el beneficio que se obtenga depende de
lo que se logre avanzar. Puede que se descubran algunos logros
a corto plazo, un cambio que se va incrementando, pero esto
no es sino una mínima parte de lo que se puede conseguir
mediante una alianza.
La necesidad que tienen las empresas de las alianzas es incuestionable,
el problema es cómo hacerlo. Este viaje, que se menciona
anteriormente, debe iniciarse con una clara necesidad empresarial
de todas las partes que desean participar, debe acordarse
un conjunto compartido de objetivos y valores, y se debe emplear
un proceso de planificación integrado.
Por lo general, la alianza la propone una de las partes,
pero antes de embarcarse en ésto, cada uno de los potenciales
participantes debe preguntarse qué razón lo
impulsa a ello, ya que establecer una alianza significa compartir
dificultades para alcanzar un beneficio común.
Lograr cambios sociales, en cierta medida depende de los
acuerdos comunes y alianzas que logremos establecer, siempre
y cuando se tenga una meta común y se estudien todas
las posibilidades en un ambiente de pla-nificación,
liderazgo y de reglas de juego, que permitan la participación
de todos los que están inmersos en las alianzas estratégicas.
Publicación realizada por el Proyecto DFID Colombia
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