El molino No. 3
Editorial
Cada día, el factor decisivo del éxito en las
organizaciones radica en el capital intelectual. Un capital
que la mayoría de las veces sólo existe en potencia,
y que debe ser desarrollado. Por lo tanto aprender es un proceso
que implica la necesidad de entender el pasado y así
evitar la repetición de errores, capacitarse en el
presente, y prepararse adecuadamente para enfrentar el futuro
con las mejores armas. Esta es, sin duda, la mejor estrategia
y el único camino que tienen las organizaciones para
seguir siendo competitivas.
Los seres humanos están hechos para aprender, las
organizaciones también. En un mundo cada vez más
dinámico e impredecible, nadie puede "arreglarlo
todo desde arriba". El viejo modelo "los de arriba
piensan, los de abajo hacen", debe dar paso a la integración
de pensamiento y la acción en todos los niveles.
Todas las organizaciones son capaces de aprender, no importa
su tamaño, ni a que actividad se dediquen, lo que deben
entender es que el mundo sufre un proceso de cambio permanente,
y que es necesario adaptarse a el. Por esa razón, ocuparse
de aprender, es la gran decisión que están obligadas
a tomar, condición necesaria para sobrevivir a largo
plazo.
Solo mediante el aprendizaje continuo, las organizaciones
pueden crear el futuro que desean. Es necesario entender que,
para aprender, las organizaciones deben permitir la participación
de personas inteligentes y motivadas, lideres futuristas,
gente emprendedora y activa, que miren la organización
como un espacio abierto para la generación de conocimientos
para el desarrollo.
En este número del boletín esperamos que encuentren
algunos de los parámetros necesarios para lograr que
las ONGs del sector agropecuario sean cada vez más
fuertes y exitosas. En esta publicación, el liderazgo
y las alianzas estratégicas son el tema central, ya
que éstas son una combinación perfecta al momento
de querer aprender dentro de la organización.
Los grandes cambios siempre han perseguido el objetivo de
obtener mejoras sustanciales, pero, a diferencia del postulado
de la Revolución Industrial, según el cual era
fundamental "especializarse y concentrarse", ahora
está imponiéndose la premisa de "tener
en cuenta todo y concentrarse en todo, sobre todo en generar
líderes para el futuro". Para ello, es necesario
entender los beneficios del trabajo en equipo y la cooperación,
es aquí donde las alianzas estratégicas cumplen
un papel fundamental para que, gracias al trabajo en equipo
logre generar las expectativas de aprendizaje dentro de las
organizaciones no gubernamentales.
Publicación realizada por el Proyecto DFID Colombia
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