Líderes para el futuro la clave para el éxito
de una organización
En una organización orientada al aprendizaje, parte
del arte del liderazgo está precisamente en la creación
de un ambiente y una conciencia de la importancia de aprender
a aprender. El líder tiene la responsabilidad de promover
las condiciones que sirvan de respaldo al aprendizaje colectivo,
dando el ejemplo en las habilidades para el aprendizaje y
mediante la creación de una visión que no es
más que una meta compartida. Sin embargo, desarrollar
estas habilidades requiere de compromiso, esfuerzo continuo
y capacitación, ya que para enfrentar los desafíos
competitivos del milenio, necesitamos líderes audaces,
visionarios y espiritualmente sólidos; la clave es
reconocer y recompensar esas cualidades, para retener y formar
a los buenos líderes del mañana.
El líder es la persona que tiene la audacia de aportar
una postura en beneficio de la organización, frente
a una situación poco común; es quien da a los
demás la autoridad suficiente como para ser parte de
la meta colectiva; y quien tiene la fe y la energía
necesaria para hacer esa meta realidad, simplemente porque
cree en lo que hace y lo que sueña lo hace real con
la ayuda de todos los miembros de la organización.
Los líderes del futuro deberán estar bien informados
y tener una mente abierta. Las personas que disfrutan cuando
aprenden nuevas habilidades, que se interesan por nuevos métodos
y nuevas ideas, pueden funcionar muy bien como líderes.
Son los que viven actualizando y fortaleciendo sus habilidades,
simplemente porque lo desean. Esa iniciativa es esencial para
el avance tecnológico y teórico continuo del
lugar de trabajo, ya que los buenos líderes no trabajan
solos, por el contrario, conocen el valor del trabajo en equipo
y de las relaciones basadas en la confianza. Buscan a otros
para que cumplan con las tareas y saben como encontrar los
recursos que necesitan a través de un sistema de conexión
eficaz.
Los buenos líderes siempre buscan cualidades esenciales
en las personas que los rodean. Creen que todos poseen el
potencial para la excelencia. Los líderes son capaces
de identificar las fortalezas de los demás, y de ayudarlos
a reconocer y canalizar esas fortalezas adecuadamente. Ven
la diversidad como una fortaleza y aceptan con agrado ideas
diferentes.
Por esto, forme un equipo de liderazgo que tenga opiniones
distintas a las suyas, en esencia busque candidatos para su
organización que sean capaces de agitar un poco las
aguas, es probable que, de este modo, muchos otros esten dispuestos
a hacer lo mismo.
NOTA : Una ayuda en la capacidad de liderazgo para el futuro
puede hallarla en el cuestionario del presente boletín,
"Haga un auto-diagnóstico que evalúe la
situación y calidad de su ONG". Esta es una herramienta
de auto evaluación.
Publicación realizada por el Proyecto DFID Colombia
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