Competitividad es aquello que impulsa constantemente procesos de mejoramiento y transformación al interior de la organización para acelerar e incrementar la consecución de los objetivos que esta persigue. La competitividad se constituye dependiendo de las dinámicas que genera el funcionamiento de la organización.
¿Cuándo piensa en competitividad qué será lo más apropiado a realizar? Seguramente cuando uno habla de competitividad lo primero que se le viene a la mente son las estadísticas que miden el impacto de efectividad de la organización en cuanto a producción, rendimiento, ventas o el capital económico que se obtiene de la producción. Pero estuvimos estudiando un poco sobre el concepto y nos dimos cuenta que estas estadísticas o capital económico son solo la consecuencia de un proceso que se vive al interior de la organización y que competitividad se refiere a la capacidad de una organización, de un grupo de personas o de un individuo de ser competente, es decir, ser capaz de...innovar, crear, sugerir.
Antes de saber que tan competitiva es su ONG es recomendable que analice los productos o servicios que elabora, así como: los insumos, la producción y los conocimientos que tiene acerca de cada uno de estos. Ya que competitividad implica hacer comparaciones entre organizaciones que brindan productos y servicios similares para cumplir con las necesidades y expectativas que espera su público frente a su producto o servicio, de ahí la importancia de tener muy presente lo que hace su ONG para poder evaluarse y mejorar.
La competitividad es un proceso de optimización de la producción, es decir, que siempre está en búsqueda por mejorar lo que al interior de la organización se esta haciendo ante un entorno que cada día se transforma y ante unos usuarios que cada día tienen más de donde elegir. Y...¿Qué es lo que al interior de la organización se esta dando? Piense en el trabajo que desempeñan las personas de su ONG, la comunicación que existe entre ellos y usted, la calidad del producto o servicio, en las metas y las necesidades de su ONG y de los trabajadores. Todo eso y mucho más es competitividad ya que competitividad se puede traducir en ser competente .
Dentro de la competitividad de una organización se pueden distinguir seis puntos claves que permiten a la organización mejorar sus niveles de producción y de servicios frente al usuario que se dirige:
Después de estudiar los puntos aquí sugeridos, usted puede realizarle un cuestionario a una muestra de usuarios sobre sus productos o servicios y lo que espera o sugiere de estos, para obtener y recopilar información que permita establecer las necesidades que demanda el público al cual se dirige su organización. El resultado de la competitividad será la respuesta de la organización frente a la satisfacción de las necesidades que los usuarios plantearán y así medirse en el medio en el que la ONG se desarrolla.
Aquí no termina el tema de competitividad. ¿Por qué cree que se habla también de las personas competitivas o competentes? ¿De verdad serán aquellas que producen ingresos considerables a las organizaciones? Puede ser y la verdad, cuando se cuenta con uno de ellos es muy valioso, pero ¿Existe otro tipo de ser competitivo?.
El ser competitivo es esa persona capaz, porque tiene los conocimientos, y de responder a las exigencias y/o necesidades que le presenta su entorno y los usuarios.
Piense que competitividad y ser competitivo es estar pensándose así mismo, la ONG y la persona, en un reconocimiento sincero de su rendimiento, para promover la ampliación o mejoramiento. Es reconocer la debilidad para aprender y mejorar .
Para tener mayor información sobre el concepto de
competitividad visite la página:
http://paisrural.org/enciclopedia/glosario.htm
Publicación realizada por el Proyecto DFID Colombia
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