EL MOLINO No. 6
El papel de las ONGs en la red de capacitación y
fortalecimiento institucional del Pronatta
Mucho se ha dicho en los últimos tiempos de la importancia
de relacionar, en los procesos de desarrollo rural, una serie
de variables que permitan la acumulación de capital
económico y social. Lo anterior, basado en el hecho
que la producción de bienes tangibles se debe acompañar
de la discusión de capital social, como base que administre
y potencie dichos bienes. Así las nuevas visiones del
desarrollo rural surgen, en parte de los análisis permanentes
que se hacen a los modelos implementados para este fin. Es
indiscutible que la acumulación de nuevos conocimientos
que permitan enfrentar la problemática en que permanecen
inmersas las comunidades rurales de Colombia, es producto
de la sistematización de los éxitos y fracasos
tenidos en tiempos pasados.
que permitan enfrentar la problemática en que permanecen
inmersas las comunidades rurales de Colombia, es producto
de la sistematización de los éxitos y fracasos
tenidos en tiempos pasados.
Hoy en día, se propone modificar algunas de las condiciones
estructurales que afectan a los grupos de productores rurales
(pobreza, marginalidad, reducida participación en los
ámbitos de la vida social y política, diferencias
entre sexos, deficiencias de conocimiento e información,
entre otros), con la implementación de estrategias
que integren al Estado, el mercado y la sociedad civil. Los
vínculos que establezcan deberán estar mediados
por variables tanto económicas como sociales, superando
la visión unidimensional de producción de bienes
tangibles y pasando a una visión multidimensional,
donde la producción y acumulación de capital
social sea la base del desarrollo.
Los cambios propuestos, que representan ajustes a una transición
permanente, como es natural a los procesos sociales, responden
al reconocimiento que no es poosible homogeneizar las características
del sector rural, ya que estas responden a situaciones permanentes
cambiantes, en términos sociales, ambientales y políticos.
En este sentido las comunidades rurales organizadas deben
asumir un papel protagónico en el desarrollo, con demandas
propias, frente a las cuales el Estado se convierte en un
facilitador de los procesos a partir de una fortaleza institucional
que le permite, respetando autonomías regionales, coordinar
la acción de las diferentes entidades y sectores vinculados
al desarrollo rural (salud, adecuación, infraestructura,
desarrollo agropecuario, etc.).
Esta interacción se piensa que será mas eficiente,
si se sustentaba sobre bienes como la confianza, colaboración
y esperanza. Sin embargo, al ser estos bienes producidos el
día a día en los núcleos familiares o
de amigos, pareciera que nos costara trabajo producirlos en
los espacios laborales y se observa una inexplicable dualidad
en nuestro comportamiento, según el grupo social al
que nos enfrentamos. Mediar nuestras acciones por la confianza,
la esperanza y la colaboración nos daría la
certeza que los acuerdos y normas informales establecidas
serán cumplidas, pudiendo así predecir los resultados
de las acciones que adelantemos como representantes del gobierno
o de Organizaciones No Gubernamentales.
En este sentido el Pronatta emprendió en 1997 una
tarea a la cual apostó con toda la fe y el entusiasmo
y a la cual le sigue apostando con el convencimiento que es
un excelente camino para producir los bienes mencionados.
Esta estrategia, llamada Red de Fortalecimiento Institucional,
permitirá acercarse a ciertos actores regionales que
pensarán el desarrollo rural, desdibujando los moldes
jerárquicos y construyendo grupos de trabajo donde
se generen ideas nuevas, colectivas, que dieran como resultado
productos de alta calidad, enmarcados en el propósito
de desarrollar la ciencia y la tecnología para la producción
rural de bajos ingresos.
La construcción permanente de la Red ha llevado a
identificar numerosos y diversos actores que estén
interesados en compartir este sueño de Pronartta y
entiende que es a través del respeto por la palabra,
por los haberes y por la diversidad; la confianza en la acción
del otro al compartir información de los resultados
obtenidos, que se construyen donde se generan bienes tangibles
y patrimonio social.
Dentro de estos actores se encuentran las ONGs que desarrollan
actividades diversas y cumplen un papel importante en términos
de mediar las acciones del estado con la Sociedad Civil. No
obstante, el Pronatta identifica la necesidad de especializar
a los diferentes componentes de la Red, entre ellas las ONGs,
quienes deberán ser innovadoras desde las comunidades
buscando la autonomía de éstas últimas
y no viviendo indefinidamente, de las necesidades. Es decir,
se espera que las ONGs presten servicios para el desarrollo
tecnológico agropecuario de forma activa y dinámica,
trascendiendo esta acción entre el estado y la Sociedad
Civil, donde esta última, representada en el individuo,
la familia y la colectividad rural se apropie cada vez mas
de su propio desarrollo y con una consciencia critica logre
ser su propio mediador de sus demandas, identificación
y priorización de las ofertas de servicios.
Como puede verse lo que se persigue es ir construyendo redes
horizontales y verticales de interacción de los componentes
de la Red, mediadas por normas de reciprocidad y acciones
cooperativas que se fundamenten en la confianza, la colaboración
y la esperanza, que logramos superar esas condiciones estructurales
que afectan a las comunidades rurales de nuestro país.
Artículo escrito por Pronatta
Director del
proyecto
Juan Carlos Gallego
|
PROYECTO DFID COLOMBIA
Cra 7 67-57 Oficina 402
Santafé de Bogotá, D.C.
2357228 - 2357268
e-mail:
ukforong@colnodo.apc.org
proyectodfidcolombia@hotmail.com
|
EQUIPO DE APOYO
Marcela Alvarez
Aldemar Baquero
Nancy Pinzón
Yady Rivera
Andrea Zapata C.
Mauricio Murillo
Nanny Portaccio
Marianela Calderón |
Subdirectora
administrativa y financiera
Lina María Montenegro |
|
Asistente administrativa
Patricia Fonseca
|
|