|
INDICE DE PROGRAMAS RADIALES
|
||
| FASE II |
||
| FASE I |
Lea la cartilla "Sí, te escucho" |
|
La
participación es una condición necesaria en
cualquier construcción democrática. El salto
que nuestro país dio en 1991, al pasar de la democracia
representativa a la democracia participativa amplio los espacios
de acción que todos tenemos para jugar roles activos
dentro de la promoción de una mejor realidad. La participación
es la forma en que todos nos asumimos como miembros de una
organización social, cómo somos protagonistas
en los procesos que se desarrollan en ella y el nivel de apropiación
que hacemos de los intereses que ella persigue como propios.
Participando, los actores nos hacemos partícipes, realizadores
de algo que nos es común con los otros.
Lo más importante de la participación es que
abre espacios de reconocimiento. La sociedad participativa
es aquella en la que se reconocen las diferencias y convergencias
en las formas que cada quien tiene de actuar, aún cuando
sea en torno a un problema común. Sólo en la
diferencia y en la discusión sobre la misma es posible
la construcción de consensos. Es en la diferencia donde
se ejerce realmente la participación, cuando podemos
ser nosotros sin ninguna condicionante y de la misma manera
asumimos la esencia de los demás. Para el ejercicio
y la promoción de la participación las sociedades
crean o modifican diversos instrumentos. Pero entre ellos,
los más amplios son los que facilitan los niveles de
interlocución de los diferentes participantes, es decir,
los medios de comunicación.
¿Cómo hacer uso de los medios de comunicación para convertirlos en medios de participación?
¿Qué medios de comunicación hay que construir para facilitar y mejorar la participación?
¿Por qué los medios sirven para la facilitación de la interlocución y el reconocimiento como formas de acción participativa?
¿Qué es la participación social desde los medios de comunicación?
¿Qué son los medios de comunicación como formas de participación social?
¿Qué espacios participativos se abren con el buen uso de los medios de comunicación?
En
nuestra sociedad estamos acostumbrados a que otros hagan las
cosas que nos afectan a todos por nosotros, a ver cómo
las hacen, bien o mal, en radio o en televisión, y
a criticarles y a aceptar finalmente las consecuencias de
lo que hacen. Esto pasa no sólo a escala de los problemas
de índole nacional, sino desde los más elementales
de la sociedad, como en la familia. Es una realidad negativa
el que la responsabilidad de las acciones que afectan a muchos
recaiga sobre unos pocos, bien sea porque ellos mismos se
la imputan negando a los demás o porque los demás
la descargan en ellos para evadirla. En ambos casos es muestra
de niveles bajos o nulos de participación.
Es una realidad negativa el que la responsabilidad de las acciones que afectan a muchos recaiga sobre unos pocos, bien sea porque ellos mismos se la imputan negando a los demás o porque los demás la descargan en ellos para evadirla |
La participación es fundamental para el desarrollo de cualquier tipo de organización social. En la familia, por ejemplo, cuando se mantienen relaciones que están basadas en el autoritarismo y en la verticalidad una sola persona, que por lo general es el padre o la cabeza de familia, toma las decisiones que afectan a todos sin dejarles opinar o sin consultar, aunque en la acción tengan que verse implicados. Por ejemplo, en una mudanza que ha sido decidida por el padre sin tener en cuenta a los demás, aunque todos se muden y colaboren en ella esto no quiere decir que participen en realidad. Colaborar en las tareas no es un signo de participación cuando se dan estos casos sino que muchas veces es más bien muestra de sumisión, miedo o apatía. Lo mismo sucede en los niveles más amplios de la sociedad cuando, por ejemplo, el miedo o la apatía se expresan en los bajos índices de voto que se registran en unas elecciones o cuando se convoca a una consulta y la gente vota, cumpliendo con su deber constitucional, pero lo hace en blanco. Vemos que la participación es más que la ejecución de una acción.
Colaborar en las tareas no es un signo de participación en organizaciones verticales o autoritarias sino que muchas veces es más bien muestra de sumisión, miedo o apatía. |
Estos tres elementos en la construcción de sociedad están íntimamente ligados y dependen mucho el uno del otro para la creación de espacios de convivencia y de oportunidades en la generación de desarrollo. Una organización social que piense permanente en servir a la sociedad debe propender por la coexistencia de los tres, tanto a su exterior como a su interior.
La información es un conjunto de datos recogidos de la realidad para transformarlos de manera que se puedan transmitir a uno o varios grupos de seres humanos. Es un requisito en la construcción de la comunidad en una organización social, ya que lo común, lo que los miembros comparten y los mantiene unidos, debe ser en principio la información. Cuando la información importante para el desarrollo de la comunidad o de la organización se concentra en una de sus instancias, el sentido de "comunidad" desaparece porque las decisiones o consecuencias que la información genere afectarán a todos pero serán responsabilidad de unos pocos, de quienes conocían la información.
Vemos
entonces la relación que existe entre información
y participación. Es un requisito indispensable en el
ejercicio de la participación el mantenimiento de los
niveles de información necesarios para que los miembros
del grupo tengan suficientes elementos de juicio a la hora
de participar. Ello garantiza la distribución de la
responsabilidad y la asunción de los efectos o consecuencias
de manera conjunta.
Tanto circulación de información como procesos
de participación son expresiones de los niveles de
comunicación en una organización social. Una
organización bien intra e intercomunicada es aquella
en la que los individuos que la conforman están bien
informados y participan en los procesos que les convocan,
y que mantiene buenos intercambios de información con
otras organizaciones del exterior y participa en los procesos
más amplios que la convocan como organización.
Los medios de comunicación son todos los instrumentos que utilizamos los seres humanos para hacer circular información entre nosotros. Pueden ser interpersonales o masivos, y estos a su vez comunales, locales, regionales, nacionales o internacionales dependiendo de la cobertura de individuos que tengan.
Los interpersonales son los que se usan para la circulación de información entre un número de personas reducido. Los más conocidos son medios tradicionales como la carta o el telegrama, y más recientemente el teléfono.
Los medios masivos son los que se utilizan para transmitir volúmenes de información más amplios a números de personas que ya no pueden ser cubiertos por los medios de comunicación interpersonal. Los medios masivos más conocidos son los electrónicos, como la radio, el cine o la televisión, o medios impresos como la prensa y los libros. Sin embargo hay medios masivos que informan a números amplios de personas sin necesidad de grandes requerimientos técnicos. Algunos de estos son los volantes, los carteles y carteleras, las reuniones masivas y algunas formas de expresión artística como el teatro.
Los medios de comunicación son en cualquier caso herramientas para poner en circulación la información. La responsabilidad en el tipo de información que circula corre por cuenta de quienes los manejan. Los medios no dicen cosas, sólo las transmiten. Pensemos en la comunicación interpersonal como un ejemplo claro de ello: cuando hablamos con alguien a través del teléfono no es el aparato telefónico el que nos dice las cosas que escuchamos sino la persona con la que hablamos a través de él.
Los medios no informan sino que nos hacen llegar la información. Cuando queremos informar utilizando un medio de comunicación debemos tener conciencia de que lo que llegue a las personas a que nos dirijamos a través suyo es responsabilidad nuestra como informadores y no del medio de comunicación que utilicemos.
Este sistema de información ha sido diseñado y desarrollado por Colnodo bajo autorización de la Corporación Red Pais Rural.