Corporación Red País Rural

Corporación Red Pais Rural

Capítulo 4 La importancia de la información

INDICE DE PROGRAMAS RADIALES

FASE II

Escuche los programas de radio

Lea la cartilla "Sí, te escucho"

FASE I

Escuche los programas de radio

Lea la cartilla "Sí, te escucho"



Volver al índice general

Presentación

Gran parte de los problemas que tiene nuestra sociedad se deben a la falta de información o a la mala información. No sabemos lo que hacen las personas con las que convivimos ni les hacemos saber lo que hacemos, que, si en realidad pretendemos convivir, es importante saberlo. Estar informados nos permite actuar con mayor efectividad frente a un problema individual o común, hace más fácil la colaboración y la acción conjunta, abre mayores espacios para la construcción de ideas que conlleven al desarrollo de las organizaciones o la comunidad en general.

Por esto, la información que circula en una organización debe ser manejada con responsabilidad y sinceridad, debe llegar a todas las personas a las que interese sin distinción de ninguna clase, y debe ser un índice de convivencia democrática y no una herramienta para el ejercicio del poder. La información no debe ser manipulada para intereses individuales, ya que ello tarde o temprano genera el rompimiento de lazos sociales que son importantes para la ejecución de cualquier iniciativa común. Sin importar las limitaciones económicas y técnicas que se tengan, hay que buscar siempre la forma de lograr buena circulación de información en una organización social, cualquiera que sea su naturaleza. Cuando los miembros de ésta están debidamente informados la organización está mucho más cohesionada y por lo tanto es mucho más efectiva la consecución de los propósitos que tiene. Un actor social, un individuo, una familia, una comunidad o una organización informadas enfrentan mejor los problemas, reaccionan mejor ante los triunfos o los obstáculos, y son más propositivas en la generación de iniciativas de crecimiento y desarrollo. No son tomadas por sorpresa.

La forma más común de informar a varios miembros de un grupo social, o a varios grupos sociales u organizaciones es utilizando las herramientas que el periodismo brinda para ello. El periodismo es un oficio que puede ser ejercido por cualquier persona apta intelectualmente para facilitar la circulación de información. Los medios a través de los cuales puede hacerse van desde las cartas, los volantes y las carteleras, hasta el aprovechamiento de los medios electrónicos como la radio, la televisión e Internet.

Preguntas preliminares
  • ¿ Porqué es importante la información en una organización?

  • ¿ Porqué es importante la información entre las organizaciones que conforman una comunidad?

  • ¿ Quiénes deben facilitar la circulación de la información?

  • ¿ Cómo hacer circular la información cuando existen limitaciones técnicas y económicas?

  • ¿ Cómo podemos verificar la veracidad y el buen uso que se hace de la circulación de información?

  • ¿ Por qué es importante la educación de los miembros de la organización o la comunidad en la

  • facilitación de la circulación de información?


Conceptos clave

Derecho a la información

El artículo 20 de nuestra Constitución estipula que todos los colombianos tenemos derecho a estar informados. Esto no sólo quiere decir que es obligación de las instituciones estatales y privadas facilitar la circulación la información que sea pertinente para todos los ciudadanos y que sea de carácter nacional, sino que también los ciudadanos en sus formas de organización más pequeñas merecen estar enterados de los asuntos que los atañen y que es un deber en el ejercicio de cualquier cargo público o privado de carácter comunitario (es decir, que afecte a una comunidad) el propiciar y facilitar la circulación de la información que interese a la misma. El derecho a la información también quiere decir que los medios masivos de comunicación, sea a escala nacional, regional o local, tienen la responsabilidad de transmitir información en la manera adecuada y con respeto por las personas y la veracidad. De la manera adecuada tiene que ver con que deben evitarse las tergiversaciones de la información, las manipulaciones y el direccionamiento de la misma para crear algún tipo de opinión en el público determinada de antemano. Con respeto por las personas y la veracidad implica que primero está medir las consecuencias que una información puede causar para las personas que se afectan por ella en su transmisión antes de cualquier emisión de la misma, y que en todo caso se debe guardar fidelidad a la manera en que ocurren los hechos consultando la mayor cantidad de fuentes posible para que nos se nos presenten hechos de una manera que haya que rectificar después, o con versiones distintas dependiendo del medio en que aparecen.

La consagración de este derecho en nuestra Constitución es una muestra de la importancia que tiene en la convivencia ciudadana y social el manejar niveles adecuados de información como una herramienta útil de acción y reacción social. A la vez, con ello se nos brinda a todos los ciudadanos una garantía y a la vez una posibilidad: la de informar. La misma Constitución garantiza el ejercicio del periodismo para informar a la sociedad por parte de cualquier miembro de la misma siempre y cuando se haga con responsabilidad, respeto y seriedad. Esta es la gran herramienta que debemos aprovechar desde cualquier organización para construir una mejor sociedad fortaleciendo la comunicación en la misma.

La circulación de la información

Hay circulación de información prácticamente en todos los actos de comunicación humana. La información circula de persona a persona en la comunicación interpersonal, y de manera masiva a través de los grandes medios de comunicación. Cuando la información circula siempre hay unos elementos básicos incluidos en el proceso:

Una fuente emisora, que es la que produce la información pero no necesariamente la que la transmite. Por ejemplo, si el hecho es una denuncia de un caso de corrupción, la fuente emisora será la persona que hace la denuncia pues es ella quien produce la información.

Un transmisor, es decir, la persona o personas encargados de poner a circular la información que el emisor ha producido a través de cualquier medio pensando en que esta llegue a otras personas. En el ejemplo, si alguien decide escribir una carta para contarle sobre la denuncia a alguien que vive lejos está haciendo el papel de transmisor. De igual manera un periodista de televisión que decida entrevistar al denunciante o cualquiera de nosotros que se entere y decida publicarlo en una cartelera.

Un medio, que es el instrumento del cual el transmisor se sirve para poner en marcha la circulación de la información. El medio siempre es un instrumento, no es el transmisor, ni debe ser el que produce la noticia, son tan solo herramientas que determinan el alcance en la transmisión de la información. En el ejemplo de la denuncia los medios podrían ser tanto la carta, como la televisión y la cartelera. Los tres son medios de comunicación. De igual forma si el transmisor recurriera a un teléfono, a la radio o a la elaboración de unos volantes también pondría a circular la información solo que a través de distintos medios. El alcance es distinto porque cada medio se dirige a números distintos de población. La carta y el teléfono son medios de comunicación interpersonal (es decir, entre personas) y alcanzan a grupos reducidos. Los volantes, la radio o la televisión, son medios masivos y alcanzan grandes masas de población.

Un mensaje, que es la información que circula. Es la manera en que el transmisor se apropia de la información que produce el emisor y la transmite a través del medio. El mensaje es el elemento más importante en la circulación de información, ya que de su elaboración depende casi todo el proceso. Será en la construcción del mensaje que el transmisor deba ser lo más fiel a la forma en que acontecieron los hechos, y deberá expresar una postura imparcial frente a los mismos cuando el medio que se vaya a utilizar sea masivo, ya que no hacerlo puede producir un direccionamiento de la opinión.

Un receptor, que es quien recibe el mensaje y a partir de él se crea una opinión o realiza una acción de acuerdo a la información que está circulando. La opinión y la acción dependen siempre del mensaje, no del medio. El medio determina los alcances, dependiendo de que abarque a pocas o muchas personas.

Un efecto, que es la reacción del receptor frente al mensaje que ha recibido y que puede generar en él la necesidad de poner a circular más información o de ser una fuente de emisión de la misma. En el ejemplo que teníamos si la información llega a través de la radio a la persona que han denunciado, este emitirá un comunicado desmintiendo la acusación o solicitando una rectificación, o admitiendo la culpabilidad en la misma, casos en los que se convertirá en fuente emisora de información. es decir, en el elemento número uno de este esquema.

El direccionamiento de la opinión

La opinión es un elemento que hay que tener en cuenta con mucho cuidado cuando se trata de facilitar la circulación de información. La opinión se genera en los receptores a partir de la forma y el contenido que les presenta una información determinada. Cuando la opinión es generalizada frente a un hecho, es decir, cuando es compartida por la mayoría, se habla de opinión pública. Siguiendo con el ejemplo que presentamos, si la información aparece en una cartelera ubicada en la calle principal del pueblo por donde gran parte de la población transita, y esta empieza a crear consenso de que la persona acusada es culpable porque la información es muy clara en cuanto a las pruebas que se presentan, esta será la opinión pública al respecto (la culpabilidad del acusado) como consecuencia de la manera en que se ha puesto a circular la información (la presentación de pruebas).

Vemos entonces que la opinión puede ser direccionada de acuerdo a la manera en que se presenta la información por parte del emisor. En otro ejemplo, como el de la comunicación interpersonal en el que dos hermanos hablan sobre sus padres, podríamos ver de qué manera esto afecta la dirección que toma la opinión. El hecho es que los padres han decidido separarse y quieren consultar con sus hijos qué opinan al respecto, para lo que le dicen a uno que le cuente al otro y decidan. El que se entera primero, el transmisor, no está deacuerdo con la separación y tratará de direccionar la opinión de su hermano al respecto. Al informarle sobre la separación incluye todo lo relativo a la desintegración familiar, a la separación de bienes, a las relaciones de sus padres con otras parejas, a la posibilidad de que los hermanos se separen y excluye las motivaciones que sus padres tienen para tomar la decisión, la importancia que para ellos tiene lo que los hijos opinen y las rupturas que tiene la convivencia familiar tal como están las cosas. El receptor, su hermano, ve la balanza desequilibrada porque el hecho se le presenta con sus connotaciones negativas sin ninguna otra posibilidad de reflexión, y aunque él pueda encontrar los aspectos positivos por sí mismo, su opinión en un primer momento está direccionada hacia la desaprobación. Lo mismos pasa de manera masiva cuando un hecho se presenta con alguna intención predeterminada.

La responsabilidad en la circulación de la información

En la circulación de información todos los implicados tienen niveles de responsabilidad. No se puede culpar o premiar por los efectos que se genere sólo a uno de ellos ya que todos los seres humanos tenemos la capacidad de discernir entre lo que queremos o no recibir o conocer. Por esta misma capacidad de discernimiento es que se garantiza el derecho a la información, ya que aunque haya información que nos resulte molesta o aburridora, o simplemente falta de utilidad, en el caso de la circulación masiva siempre habrá quien esté interesado por ella y una motivación por parte del transmisor en su puesta en circulación. De ahí la importancia de que la información que se pone a circular en escalas como la de una organización o una comunidad sea útil para las mismas, ya que de no serlo el proceso se estancará inevitablemente en la transmisión porque la información no presenta interés para los miembros de estas.

La responsabilidad en la circulación de la información contiene tres ingredientes básicos: la utilidad que la información represente para el grupo social, el respeto por la veracidad de la información, y la asunción de una postura imparcial frente a la transmisión de la misma.

Cuestionamientos

¿Podemos decir que en las organizaciones de las que hacemos parte existen niveles de información suficientes como para llamarnos comunidad en el sentido de que los objetivos e intereses que perseguimos son comunes a todos?

Aunque nos enteremos de muchas noticias esto no quiere decir necesariamente que estamos bien informados. Estar bien informados es algo que depende no del volumen sino de la calidad de la información. Preguntémonos entonces si nosotros y las demás personas con las que convivimos y trabajamos en comunidad estamos en capacidad de discernir entre la mala y la buena información, entre la información útil y aquella que solo sirve para distraer nuestra atención.

Otro gran error cuando hay en nuestra organización formas para hacer circular información tales como la creación de algunos medios, es privilegiar la forma sobre el contenido. A veces nos preocupamos mucho por los recursos, los equipos para hacer radio o televisión, el diseño de los periódicos o las carteleras, el tipo de papel en que imprimimos, y descuidamos la formación de las personas que se encargan de hacer los contenidos, la forma en que tratan la información, los criterios de selección, edición y publicación, la utilidad de las noticias y la responsabilidad sobre lo que se dice.

Conclusiones
  • El acceso a la información es uno de los elementos básicos en la construcción de cualquier sociedad democrática. No hay que confundir esto con el derecho a violar la intimidad de los demás, o la reserva de los documentos que no deben ser públicos. Con que un grupo social esté informado debidamente sobre lo que le atañe como comunidad, garantizaremos que los lazos de comunicación entre sus miembros sean mucho más fuertes y por lo tanto que la organización pueda trabajar mucho mejor.

  • Tenemos derecho a exigir calidad en la transmisión de la información que nos llega. Esto es, veracidad, imparcialidad, y cordura en la presentación de los hechos. No debemos permitir que se nos agreda mintiéndonos o atacando nuestra sensibilidad con sensacionalismos. De igual manera debemos contemplar esto como un deber cuando somos nosotros quienes realizamos la transmisión de la información.

  • No hace falta que esperemos a que desde fuera se creen medios de comunicación, para empezar a mejorar el nivel de información que haya en nuestra familia, en nuestra comunidad o en nuestra organización. Son muchas, y variadas, las herramientas que están al alcance para fortalecer la comunicación entre todos como seres que hacemos parte de la misma sociedad. Basta con tener en cuenta algunas técnicas que pueden ser útiles a la hora de transmitir información, y con asumir una posición responsable frente a la misma.

  • Una información equivocada puede ocasionar tragedias, así como una información exacta y en el momento adecuado puede llegar a salvar vidas. Entre un extremo y otro está la importancia que tiene la información en el curso de cualquier proceso para generar desarrollo en una comunidad. El desarrollo siempre va de la mano de un buen nivel de información para la comunidad en general.

Volver al Indice general

DFID Colombia   Embajada Británica   Pronatta   Ministerio de agricultura

Este sistema de información ha sido diseñado y desarrollado por Colnodo bajo autorización de la Corporación Red Pais Rural.