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INDICE DE PROGRAMAS RADIALES
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| FASE II |
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| FASE I |
Lea la cartilla "Sí, te escucho" |
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El
reportaje es la recopilación de hechos que rodean
un acontecimiento en particular. Es decir, si la noticia es
el acontecimiento aislado y presentado de manera escueta,
y la entrevista es otro acontecimiento que se presenta como
un intercambio de información, el reportaje es la presentación
del hecho desde una mirada mucho más amplia en la que
se incluyen noticia y entrevista conjugadas con un trabajo
de investigación.
En el reportaje reportamos qué sucedió alrededor del hecho en particular. Quiénes están implicados directa e indirectamente, qué causas lo motivaron y qué consecuencias se pueden esperar, así como cuáles son los efectos inmediatos del mismo sobre las personas y las cosas que afecta. Haciendo buen uso de este género periodístico como herramienta garantizamos que las personas a las que informamos tengan una visión mucho más amplia de la información, visión que permite que reflexionemos en torno a ella de manera sensata, y que tomemos las decisiones adecuadas si es el caso.
Quiénes están implicados directa e indirectamente, qué causas lo motivaron y qué consecuencias se pueden esperar, así como cuáles son los efectos inmediatos del mismo sobre las personas y las cosas que afecta. |
El reportaje es una historia real, basada en hechos verídicos, bien contada. Los reporteros sociales son los que construyen historias a partir de los hechos reales que ocurren en su sociedad y los informan con veracidad. El reportaje sirve, además de informar, para dar ejemplos con las experiencias que se narran, para generar conciencia sobre algún problema en particular, para movilizar a las personas en torno a un objetivo común, para hacer que una historia que antes era de alguien se convierta en historia de todos.
Además de informar, sirve para dar ejemplos con las experiencias que se narran, para generar conciencia sobre algún problema en particular, para movilizar a las personas en torno a un objetivo común, para hacer que una historia que antes era de alguien se convierta en historia de todos. |
¿ Puede el ejercicio del reportaje contribuir a la construcción de una historia distinta en nuestra comunidad?
¿ Qué necesitamos para hacer un reportaje correctamente?
¿ Cómo se hace un reportaje para radio y cómo para la televisión?
¿ Qué es ser reportero social?
¿ Qué tipo de reportajes debe hacer un reportero social?
¿ Quiénes pueden ser reporteros sociales?
Los reportajes se alimentan de historias. En cualquier lugar en el que haya historias pueden construirse reportajes sobre ellas. Las historias son hechos protagonizados por alguien (personajes) que siguen un curso determinado en su desarrollo (un tiempo), y que ocurren en un (os) determinado(s) lugar(es) (un espacio). Lo más importante en la elaboración de reportajes es buscar y determinar qué historias contar. Para ello existen una gran cantidad de criterios, pero el más importante de ellos es la utilidad que el contar la historia tenga para la comunidad a la que se va a informar.
Es decir, una historia puede ser interesante para el reportero porque alberga una gran cantidad de hechos fuera de lo común, o porque es muy impresionante o dolorosa, pero no por ello constituirá información útil para la comunidad y sí puede ser un agravio para sus protagonistas el divulgarla. Hay que cuidarse de contar historias sin la debida autorización de quienes las protagonizan. Una historia útil, una historia que merece ser contada, es aquella que rebasa los límites de la experiencia personal (sea alegre o trágica) para convertirse en un ejemplo o muestra de las causas y/o consecuencias de un hecho que potencialmente puede afectar a los demás miembros de la comunidad.
Una historia útil: aquella que rebasa los límites de la experiencia personal para convertirse en un ejemplo de algo que puede afectar a los demás miembros de la comunidad. |
La historia no es la chiva, el chisme o el rumor. Un reportaje siempre se construye sobre una historia real y para ello se utilizan como fuentes a las personas y documentos que testimonien que haya acontecido. Es una irresponsabilidad dejarse llevar por rumores o chismes y construir historias sobre ellos para presentarlas como verídicas. El reportero social debe hacerse responsable de las consecuencias que tiene el contar una historia, que pueden ser muchas y de gran magnitud, por lo que debe ser muy cuidadoso.
Para construir reportajes debemos contar con algunas cualidades como investigadores, ser buenos entrevistadores y saber identificar y transmitir bien las noticias. Hacer un reportaje toma tiempo, así que no es recomendable pensar que son de utilidad para transmitir noticias inmediatas o de actualidad demasiado reciente. Sin embargo, sirven para apoyar la información que se presenta en noticias escuetas o en entrevistas realizadas a propósito de un hecho.
También se necesitan cualidades narrativas. Saber contar historias es casi un requisito indispensable en la elaboración de los reportajes ya que estos guardan la misma estructura que aquellas aunque son más rigurosos en las descripciones, en los tiempos y en la identificación de los espacios. Si en la narración de una historia puede acudirse a una cantidad de recursos que la hagan amena y entretenida, en el reportaje esto es importante pero no es lo primordial. Lo más importante del reportaje es su carácter informativo y a ello debe apuntar quien lo construye. Cuando el reportaje se hace para emitirlo en un programa de radio o en uno de televisión las posibilidades de hacerlo más rico aumentan ya que se pueden incluir los testimonios, música o imágenes para ambientar las descripciones, y la participación de los personajes que protagonizan el hecho. De todas formas, cualquier reportaje siempre hay que escribirlo antes de ponerlo en circulación.
Se recomienda que además de los testimonios se consulten siempre fuentes documentales. Esto es, el material en documentos o textos escritos que exista a propósito del tema central del reportaje, con lo que el reportero tiene una perspectiva más amplia para la construcción del mismo y se evita el hacer apreciaciones o afirmaciones fuera de contexto que pueden afectar la calidad del mismo. También es recomendable porque se enriquece el volumen de la información que se está transmitiendo y es esto lo que hace al reportaje más rico y diferente de la noticia como género informativo.
Hacer
reportajes no es una tarea fácil ni que se aprenda
de la noche a la mañana. Requiere de mucha práctica
y dedicación en la labor investigativa. A medida que
se hacen más ejercicios de reportería, el periodista
va adquiriendo poco a poco las cualidades que lo van haciendo
un buen constructor de reportajes. Los hechos que pueden motivar
la elaboración de un reportaje pueden estar en cualquier
lugar y aparecer en cualquier momento, por lo que siempre
hay que estar prestos para su detección. Lo más
recomendable es tomarse un buen tiempo ejercitando en la elaboración
de entrevistas y noticias para después adentrarse en
la reportería, cargar siempre una libreta de apuntes
y ser un buen interlocutor en la facilitación de la
comunicación entre todos.
Así, el reportero social irá adquiriendo habilidades en la detección de aquellos sucesos que su comunidad debe conocer y que no aparecen en la inmediatez de otras informaciones. Sabrá indagar sobre la historia de los hechos y podrá identificar cuáles acarrean consecuencias que pueden ser de interés para todos.
La estructura básica de cualquier reportaje podríamos definirla así: antecedentes del hecho, el hecho (cómo ocurrió, dónde, quiénes lo protagonizaron), consecuencias del hecho y opiniones o puntos de vista sobre el hecho. Detengámonos un poco en cada uno tomando de ejemplo una malversación de fondos por parte de un funcionario de nuestro municipio o nuestra organización como hecho central del reportaje.
Los antecedentes corresponden a las causas y sucesos precedentes al acontecimiento del hecho y que incidieron en él. En su búsqueda está lo más arduo del trabajo investigativo del reportero. Las fuentes documentales y los testimonios entre más sean más contribuirán a la elaboración del reportaje. Un hecho siempre tiene muchas caras a través de las cuales puede ser visto y por ello los antecedentes son de vital importancia para hacer una contextualización del mismo a quienes vamos a informar. En el ejemplo estos serían la manera en que el funcionario corrupto llegó al cargo, que otros cargos había desempeñado y de qué manera, qué tipo de fiscalización existía para vigilar el manejo que éste hacía de los fondos, qué documentación existe sobre las contrataciones que realizó, cuál era su patrimonio antes de asumir el cargo y cómo fue aumentando una vez estuvo en él.

El hecho vendría siendo lo que corresponde a la noticia que ha motivado la elaboración del reportaje. Recordemos que un reportaje puede hacerse sobre un hecho reciente o sobre uno que aconteció hace algún tiempo, así que la temporalidad de la misma depende del grado de utilidad que tiene la información que se quiere transmitir a través del reportaje, como ampliación de lo que desarrolló la noticia en su momento. En este elemento entran entonces los componentes de la noticia, que son el cómo, dónde y cuándo ocurrió el hecho y quiénes lo protagonizaron. En el ejemplo corresponde a quién es el funcionario, cuál ha sido su falta (la malversación de fondos), en qué organización y/o lugar geográfico, durante qué periodo y cómo fue descubierto. Cabe anotar que estos componentes cruzan el resto del contenido del reportaje dependiendo del curso que tenga la historia. Podríamos decir que en reportaje varias noticias accesorias giran alrededor de una principal.
Las consecuencias son los hechos que proceden al acontecimiento del hecho y como producto de él. Esto es lo más importante en la detección de las consecuencias: su relación directa con el hecho principal. Cuando la relación es indirecta hablamos de efectos y estos no pertenecen a la estructura de un reportaje aunque pueda mencionárseles en el último elemento de su construcción. Una consecuencia, retomando el ejemplo de la malversación de fondos, sería la condena del funcionario a una pena determinada o su absolución, la crisis financiera o el déficit de la organización o entidad en la que trabajaba, la denuncia de parte del mismo de otros casos de corrupción para rebajar la pena. Por otro lado, algunos efectos serían una crisis familiar entre los parientes del funcionario, el inicio de una investigación en la entidad para detectar más casos, la aparición de un número equis de denuncias sobre otras posibles malversaciones. Nótese que las relaciones entre consecuencias y efectos con la noticia son diferentes en que con las primeras la relación es directa y con los segundos indirecta.
Los efectos sin duda alguna son importantes en el análisis de un hecho, y los hay a su vez en varias proporciones: primarios, secundarios, etc. Pero preferimos las consecuencias para este tipo de relato informativo porque es lo que como receptores nos preguntamos cuándo se nos presenta una noticia determinada, qué consecuencias tuvo o tiene.

¿Cuántos hechos importantes tienen lugar en nuestra comunidad y son pasados por alto porque no hacemos uso de ellos reportándolos a los demás?
¿Qué situaciones molestas o trágicas se han repetido por desconocimiento de otras que son sus antecedentes y a las que no tenemos ningún acceso documental?
¿Vale realmente la pena registrar la historia de nuestra comunidad utilizando al reportaje como una herramienta de denuncia, colectivización y destacamiento de los hechos de importancia social?
· ¿Existe un archivo histórico en nuestra comunidad? ¿Hay reportajes en él?
¿Podemos utilizar el reportaje para evitar que en nuestra comunidad se cometan los mismos errores o atropellos que en el pasado y en la actualidad?
Para hacer difusión de los reportajes existen muchos medios. Uno de ellos es el escrito, al que se acude si hay medios de este tipo en la comunidad que contemplen espacios para esta clase de información. pero de no haberlos también se pueden hacer volantes o plegables en los que aparezca el reportaje y repartirlos al mayor número de personas posible. En otro caso también escribir sencillamente el reportaje y fotocopiarlo es otra alternativa. Recordemos que lo importante no es la forma en que lo publicamos sino lo que publicamos, su contenido. Puede ser hojas o cartones lo que utilicemos, no interesa si logramos hacerlo llegar al número de personas que pretendemos.
Aunque pueda parecer difícil, la práctica lleva siempre a la buena elaboración de reportajes. Los reportajes radiales o televisivos, por los tiempos que se manejan en este tipo de medios, y por la capacidad que tiene el público de mantener la atención en ellos, deben ser no muy extensos para que resulten efectivos y entretenidos.
La mayor ventaja que ofrecen los reportajes como género periodístico es que son la oportunidad de profundizar en hechos que en apariencia pueden presentarse de una forma cuando nos enteramos de ellos, pero que pueden ser distintos cuando ampliamos la información al respecto. Las noticias, recordemos, no pueden sacarse de la realidad como cosas, ya que están atadas a antecedentes y circunstancias que influyeron en su realización. Aunque el agite cotidiano no nos permita detenernos sobre muchas de ellas, contando con reporteros sociales siempre habrá oportunidad de tener información mucho mejor sobre algunas cosas en particular.
Problemas sociales como la injusticia, la inequidad o los malos manejos tarde o temprano nos afectan a todos como parte de una comunidad u organización. Estos problemas a veces son sacados a la luz pero de manera parcial y manipulada. Indagar sobre ellos es responsabilidad del reportero social como una manera de hacer que su trabajo beneficie a su comunidad.
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