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INDICE DE PROGRAMAS RADIALES
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| FASE II |
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| FASE I |
Lea la cartilla "Sí, te escucho" |
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Después
de saber que la construcción de un medio de comunicación
alternativo no sale de la nada, sino que implica un proceso
para poder garantizar que el medio sea de utilidad y que tenga
continuidad, podemos adentrarnos en las posibilidades específicas
que tiene cada uno de estos medios de comunicación.
Recordemos que serán medios de comunicación
en la medida en que permitamos la retroalimentación
permanentemente con la comunidad o la organización
en la que el medio está funcionando. Hay que consolidarlo
como canal de participación invitando a los demás
a expresarse a través de él, a opinar sobre
las informaciones que publicamos, a debatirlas e incluso a
corregirlas cuando sea necesario. Los medios alternativos
deben abrir todos esos espacios respecto a la información
que quisiéramos tener a veces en los grandes medios
pero que no tenemos.
Los medios que queremos proponer son los medios escriturales, ya que estos están más al alcance de cualquiera que tenga una iniciativa para crear un medio alternativo de comunicación. El buen manejo de los medios va de la mano del buen manejo de la información. Para ello no debemos olvidar lo útiles que resultan las herramientas de los géneros periodísticos. Más aún si vamos a transmitir la información a través de la escritura. El ejercicio constante en el manejo de los géneros y el buen criterio en la selección de la información serán puntos a favor en la consolidación de nuestro medio alternativo como algo útil para los demás. Entre los medios escriturales destacamos entonces a la cartelera, el periódico mural, el volante, el plegable, el periódico local, y algunos de información como la circular, el comunicado de prensa y el generador de caracteres del canal de televisión local (si lo tenemos).
¿Puede utilizarse una cartelera, un plegable o
un volante como medio de comunicación?
¿El generador de caracteres del canal local es
un medio de información escritural?
¿Qué diferencia existe entre el periódico
mural y la cartelera?
¿Qué espacios son los más adecuados
para publicar nuestros medios de comunicación?
¿Cómo financiar la elaboración de nuestro medio de comunicación (materiales, impresiones, fotocopias, etc.)?
En esta ocasión los conceptos clave serán cada uno de los medios que hemos mencionado y algunas instrucciones y consejos para su elaboración y su mejor aprovechamiento.
Es un dispositivo ubicado en un espacio público en el que se divulga información pertinente para quienes circulan por él. Esta información se cambia periódicamente o cada vez que es necesario. Permite la utilización de gráficos, la presentación de afiches y brinda muchas posibilidades para el diseño en la distribución de la información. Los soportes para las carteleras pueden hacerse en madera forrada con algún tipo de tela o en corcho, para que tengan mayor duración. La información que se publica en ellas puede adherirse con chinches o grapas. El nombre de las carteleras, por lo general es el de carteleras más el departamento, la organización o la comunidad a la que pertenecen.
El diseño de las carteleras no es muy complicado aunque esto no quiera decir que no sea posible innovar. Por lo general el título va arriba o al costado izquierdo en letras que sean visibles a lo lejos para capturar la atención del transeúnte. En el resto se distribuye la información, puede ser pegándola en hojas a las que se les ponen títulos más sobresalientes encima. La utilización de ilustraciones o fotografías también hace atractiva a una cartelera. Es bueno acompañarla de un buzón de sugerencias, o colocar en algún visible los datos de los responsables para que la gente pueda participar de la cartelera o transmitir cualquier inquietud.
El periódico mural no es lo mismo que la cartelera. La información que se publica en él, como su nombre lo indica, debe ser cambiada periódicamente. Puede ser renovada a diario, semanalmente, quincenal o mensualmente. Por lo general el periódico mural se ubica en un muro o contra él sostenido por un soporte de metal o de madera. Al igual que la cartelera debemos ubicarlo en un lugar por el que transite bastante gente para que la información llegue a un buen número de ellos. Debe tener un nombre que las personas identifiquen fácilmente, como el periódico, el comunal, nuestro periódico mural o cualquier otro que surja de la creatividad de los que son responsables de él.


En el periódico mural hay que publicar, necesariamente, noticias. Pueden ser escuetas, en entrevistas, reportajes o crónicas no muy largas. En la cartelera la información que se publica, en cambio, no tiene que ser necesariamente noticiosa. Por eso es importante definir la periodicidad del periódico mural ya que ella nos limitará en la escogencia de las noticias que vamos a publicar. Para el caso de las crónicas, los reportajes y las entrevistas muy largas, lo más recomendable es publicarlos por partes. También son de mucha ayuda las fotografías de los lugares o los personajes de los que hablamos en las noticias, para no hacer el contenido del periódico muy denso y darle mayor agilidad al diseño. Todos los artículos que se pongan en el periódico mural deben ir debidamente firmados por quienes los hacen. Y en un lugar visible hay que publicar los nombres de quienes escogen los artículos (Consejo editorial) y la forma en que la gente puede comunicarse con ellos y publicar algo en el periódico si tiene la intención.
El diseño del periódico mural es similar al de la cartelera, solo que preferiblemente el título irá siempre en la parte superior y en el costado derecho o en el centro se ubicará un espacio para la publicación de los titulares de los artículos que salen en cada edición. Los artículos con sus ilustraciones o fotografías se distribuirán según el espacio que quede sin llenarlo demasiado, sin caer en el error de forrarlo de hojas con texto. Tres o cuatro artículos por edición serán más que suficiente, y si el espacio lo permite, una de las dos esquinas inferiores puede ubicarse un segmento para los anuncios del día, la semana o el mes y algunas actividades que se realicen en la comunidad.
Los artículos se publican en hojas tamaño carta u oficio que se pegan sobre la superficie del periódico mural. Deben estar escritos en letra de 14 puntos de tamaño, preferiblemente, ya que quienes los leen lo hacen de pie y a una distancia siempre considerable. Una recomendación útil sería la de utilizar papel de diferentes colores para cada artículo, que estos no sobrepasen una cuartilla (una hoja) de extensión, y que se publique sólo un artículo por temática en cada edición: uno de política, uno de deportes, uno cultural y uno de economía, por ejemplo. El periódico mural también sirve para que expresemos nuestras opiniones, pero siempre y cuando se abra a la recolección y publicación de todas las posibles (aunque salgan de a una). No debe servir como opinadero para el que inventa el periódico o sólo para alguien que detente poder en la comunidad ya que es en esos casos en los que el medio deja de ser apropiado por los demás miembros de la comunidad.
Edición es el número del periódico que sale según sea diario, semanal, quincenal o mensual. Cada edición es cada cambio total del periódico en los tiempos que se hayan escogido para ello. Por ejemplo, si el periódico mural es semanal y el cambio es los lunes, quiere decir que cada edición se publicará los días lunes. Es bueno llevar un consecutivo de estas y armar un archivo con los materiales que se publican, adjuntando al número de la edición la fecha en que se hizo. Así, al buscar un artículo, este saldrá en la edición uno, que se publicó en la fecha... |
El periódico mural, para que funcione periódica y correctamente, debe tener la misma estructura de funcionamiento de un periódico convencional. Debe haber un grupo de personas que escojan los artículos que se publican, que los revisen y que les hagan las correcciones que puedan ser necesarias para que no salgan errores de ortografía o gramática. Este grupo de personas es denominado consejo editorial y pueden conformarlo quienes se hagan cargo del periódico. Es decir, quienes se ocupen de mantenerlo, de hacerle los cambios, de conseguir información, de difundirlo en la comunidad. Quienes inventan el periódico mural pueden ser los mismos que conforman el consejo editorial, pero siempre deben ser dos o más personas para que se mantenga el sentido de la participación y se tengan en cuenta varios puntos de vista en la elección de los artículos.
En el consejo editorial es recomendable que haya una persona encargada de coordinar las actividades del grupo en general. No es el que dirige y decide lo que deben hacer los demás. Esta figura, en la medida de lo posible hay que evitarla. El coordinador, en cambio, trabaja tanto o más que los demás, y es un dinamizador de las actividades que requiere el periódico para que cada edición esté lista a tiempo y la información que se publique sea de utilidad.
Buscar el espacio, convocar a los interesados que tengan habilidades para la escritura, organizarnos y empezar a trabajar.
Este es otro medio económico y eficaz para hacer comunicación alternativa. Decimos que es medio de comunicación porque el volante siempre que el que los hace lo desee puede convocar las respuestas y la participación de aquellos a quienes está dirigido. En el volante se publica información muy puntual y concisa respecto al asunto que ha motivado su elaboración. Si quisiéramos, podríamos pensar en que el volante guarda la misma estructura que la cartelera o el periódico mural pero a una escala mucho menor. Debe tener un título o nombre, de los cuales, si el volante va a ser utilizado con frecuencia, es más recomendable el nombre porque crea identificación con él por parte de la comunidad.

La diagramación o el diseño son muy importantes en la elaboración de los volantes. De esto depende prácticamente el que los demás lean el contenido que hay en ellos o no. Esa labor consiste en distribuir bien los espacios en el tamaño de la hoja para que sea legible cuando llegue a quienes está dirigida. Un buen diseño hace que den ganas de leer la información que contiene el volante. Si los recursos son escasos es recomendable la impresión a dos tintas en un papel económico, utilizar como ilustraciones en el encabezado, el centro o el final siluetas o contornos llamativos, no poner mucho texto: informar lo más que se pueda con el menor número de palabras posible. Y poner en algún lugar visible un teléfono o la dirección del (los) responsable (s) de su elaboración. Para convocar la participación de la gente el volante es de los medios más útiles ya que su distribución es fácil y efectiva. Pueden utilizarse para ello los lugares de mayor concurrencia de gente o la colaboración de personas que se desplacen por la comunidad para llevarlos a domicilio.
El volante, además, sirve también para mantener al tanto a la comunidad sobre los pormenores de las decisiones y acciones que competen a todos. A través suyo los administradores de los cargos públicos o privados más importantes pueden dirigirse a la comunidad sin esperar a reunirlos a todos o a que haya un espacio en otro medio como la radio o la televisión. De igual manera los grupos que emprendan iniciativas que afecten a todos o los que quieran expresarse ante toda la comunidad frente a un hecho en particular. El volante, prácticamente es garantía de que todo al que llegue se va a enterar de lo que hay en él.
Para hacer plegables y volantes pueden utilizarse los programas que hay para diseñarlos my fácilmente por computador. En Word y en Publisher existen plantillas con diseños listos a los que solo hay que agregarles el contenido de la información que queremos poner a circular. Después de hacerlo sólo debemos imprimir y fotocopiar el número de ejemplares que queramos distribuir. En cualquiera de los dos programas, después de elegir la opción para plegable o volante, se elige presentación en blanco y luego se siguen los pasos que el asistente del programa va indicando. Es una alternativa rápida y muy efectiva si tenemos acceso a un computador con el sistema operativo Windows 95 como mínimo. |
Es un poco más costoso y dispendioso de hacer que el volante, pero más atractivo y con posibilidades transmitir mayor información. Para hacer plegables es recomendable utilizar un programa de diseño por computador como los que existen en Word o Publisher. El plegable es útil para difundir información sobre eventos, cursos o programaciones especiales. También para hacer invitaciones a que la comunidad participe de actividades conjuntas como las jornadas por algún motivo o las fiestas y celebraciones.
Los plegables pueden ser emitidos en cualquier momento y no necesitan seguir como regla cierta periodicidad. Asimismo, son de carácter informativo pero no necesariamente noticiosos. Son medios de comunicación porque en los plegables pueden hacerse consultas para que la gente a la que nos dirigimos exprese sus opiniones respecto a algún asunto, o nos diligencia información que necesitemos sobre algún particular. De esta manera, podemos utilizar los plegables para detectar las percepciones de la comunidad sobre los sucesos que acontecen en ella o las necesidades que algún sector de la misma pueda tener y de las cuales no están enterados los demás. También sirven para promover campañas cívicas y de acción conjunta, y campañas de prevención y capacitación en cosas que no sean muy complicadas y que por lo tanto no requieran de mucha extensión.
El plegable, además, sirve a las organizaciones comunitarias para hacerse conocer entre los demás miembros de la comunidad. De manera muy sintética, puede consignarse en ellos la información más importante de la organización (su misión, su visión, sus objetivos, sus actividades y su campo de acción) para distribuirla luego informando al resto de la población. La difusión de esta información puede hacerse repartiéndolos directamente o en los lugares de asistencia masiva. Como siempre, es importante reservar un lugar para ubicar en él la información relativa a los responsables de la elaboración del volante.
El periódico local es un mecanismo de divulgación de información muy útil cuando se cuenta con los recursos para sostenerlo. La impresión o tiraje del mismo es por lo general lo más difícil de costear cuando no se cuenta con un respaldo económico por parte de alguna institución. Sin embargo, cuando hay buenos niveles de organización en la comunidad, los miembros pueden idear mecanismos para sostener el medio, tales como la emisión de publicidad.
La
estructura del periódico local es básicamente
la misma de los periódicos que conocemos, sólo
que su campo de acción, la información que transmite
y el público al que está dirigido, residen en
la comunidad. Por lo tanto debe ser canal de expresión
y divulgación de los intereses de la misma. A diferencia
del periódico mural, su capacidad y cobertura de información
es mayor. Pueden publicarse más de un artículo
por temática y la participación de los miembros
de la comunidad o la organización puede ser, por lo
tanto, mayor. También en el caso de la opinión,
ya que puede publicar en una misma edición diversos
puntos de vista en torno a un tema en particular.
El nombre del periódico local debe buscar la mayor identificación posible con la comunidad, y su estructura y organización interna es la misma que la del periódico mural y de cualquier periódico en general. Un comité editorial, un coordinador, y si el volumen del trabajo es amplio, un editor por sección que se encargue de corregir y revisar los artículos de cada una de ellas. Para la distribución, por costos y eficacia, lo mejor es poner bastantes ejemplares en sitios a los que la gente acuda masivamente, bien sea para venderlos o distribuirlos de manera gratuita según el caso. De todas formas, el periódico local tendrá mayor acogida si logramos que su distribución sea gratuita.
Un periódico es más atractivo entre más ilustraciones y fotografías tenga sin sacrificar la profundidad y el trato debido en el manejo de la información. cuando los recursos son escasos la impresión a dos tintas (y las ilustraciones en blanco y negro) es una buena alternativa. Todos los periódicos deben llevar en la primera o segunda página una bandera que es el espacio en el que se consigan los nombres de las personas que colaboraron en su elaboración y las actividades que desempeñó cada uno. Es bueno que el periódico tenga una sede a la que los lectores puedan a acudir bien sea para solicitar más información respecto a un tema, manifestar alguna inquietud, presentar algún texto para que el periódico lo publique o hacer un reclamo. Un buen periódico local o comunitario tiene siempre un espacio dedicado exclusivamente a la expresión de sus lectores publicando sus cartas, artículos o comentarios.
Es un medio de información. tiene prácticamente el mismo sentido que el volante en cuanto a la forma en que se hace su difusión. Como su nombre lo indica, la circular es una carta que circula entre un gran número de personas, y que habla de un tema en particular. No es un medio de comunicación porque no busca obtener retroalimentación. Es más utilizada para difundir decisiones administrativas o de otro tipo, que no exigen la participación de los demás sino sólo informarles de ellas.
una persona que se encargue de esta actividad de mercadeo para que el resto se concentre en la elaboración específica del medio. No hay que sacrificar ni los criterios ni la calidad de la información por más difícil que sea el sostenimiento del medio, ya que en tales casos pierde legitimidad tarde o temprano frente a la comunidad y se condena por lo tanto al fracaso. Si se opta por esta alternativa es bueno pensar tarifas y precios fijos para los espacios, e idear propuestas atractivas como ofertas de descuento por pauta a durante largos periodos de tiempo.
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